vuelta al cole

Preparados, listos… ¿ya?

vuelta al cole

Estamos en una época del año en la que esto del síndrome postvacacional puede ser algo lejano para los que disfrutaron de sus vacaciones al comienzo del verano, puede que lo estemos mirando de reojo si aún seguimos de relax o que estéis inmersos en él si acabáis de finalizar vuestro merecido descanso. Sea como fuere, el estrés o depresión postvacacional seguramente haya formado parte de vuestras vidas en algún momento. Es esa sensación de hastío que se sufre según vamos deshojando la margarita de las vacaciones y nos reincorporamos al trabajo, es esa inadaptación a la rutina y esa añoranza de épocas mejores: descanso, tiempo libre, disfrute de la familia…

Según algunos estudios hasta un 65% de los españoles lo padecen y sus síntomas pueden ser físicos (dolores de cabeza, problemas digestivos, insomnio, cansancio) o emocionales (irritabilidad, apatía, cambios de humor, dificultad para concentrarse). Este proceso puede durar unos quince días y aunque hay algunos trucos para hacerlo más llevadero (no regresar inmediatamente el día después del fin de nuestras vacaciones, empezar a trabajar a mitad de semana, repartir las vacaciones a lo largo del año en la medida que sea posible…) genera mucha angustia.

Ya nos hemos centrado en cómo nos afecta a los mayores la vuelta a la rutina pero ¡pensad que sentirán los más pequeños! Si para los adultos el fin de la época estival es complicada imaginad para ellos. Han pasado meses sin madrugar, o por lo menos sin madrugar forzosamente porque ya sabemos que el gen gallo va incorporado a los niños, pasando tiempo en familia, sin horarios, jugando sin parar, a remojo y de repente volver puede generarles el mismo estrés que nos provoca a nosotros. En los peques este estrés se traduce en alteraciones en el sueño, en la alimentación, en el comportamiento, e incluso, en algunos casos, en ausencia del control de los esfínteres durante la noche.

Es cierto que más de uno a estas alturas puede que esté pidiendo volver al cole porque las rutinas también son buenas y vuelta al colenecesarias y sus cuerpecitos también necesitan ese orden, echan de menos a sus compañeros del cole, empiezan a decir la temida frase de “me aburro” y en estos casos la vuelta es un “mal” necesario. Este caso suele darse, sin generalizar por supuesto, en niños mayores, para los pequeñitos, y más si es el primer año que acude a la escuela infantil o al cole, septiembre no es un buen mes. Separarse de mamá y papá después de tanto tiempo es muy duro para ellos. Algunos llorarán el primer día y no lo volverán a hacer, otros no llorarán pero lo harán a medida que vean que esto de ir al cole no es flor de un día, y otros tardarán semanas en adaptarse.

El periodo de adaptación es algo imprescindible para ellos

Poder entrar de forma progresiva al cole, con el apoyo de mamá y papá, conociendo poco a poco a los profes, a los compañeros, el entorno… no es garantía de “no lágrimas” pero si es una forma respetuosa de afrontar sus “síndromes postvacacionales”.
Esta adaptación podemos trabajarla durante el verano hablándoles de la nueva etapa que se avecina de forma alegre, de lo importante y divertido que es aprender, hacer amigos…

Como siempre apoyarnos en cuentos que podemos ir leyendo durante el verano puede ser una gran idea. Os dejo algunos ejemplos aunque hay muchísimos más:

*Nota. Aunque en la mayoría de los títulos hace referencia a la figura de mamá para mí, sin duda, hace referencia a mamá y a papá, a ambos.

No quiero separarme de mamá

(De 2 a 8 años, Dinah Levy, Almu López, Salvatella Editorial). David es un peque que por primera vez tiene que ir al colegio pero le resulta muy difícil imaginarse allí sin su mamá por lo que necesita una solución para llevársela con él. Pero, lo que no se imagina es que la magia le va a ayudar porque su mamá le cuenta que las mamás y sus hijos siempre están unidos por un hilo invisible, el amor, que hace que aunque no se vean siempre estén juntos. Sin duda, un libro muy tierno que puede ser de gran ayuda no sólo en la adaptación al colegio sino en cualquier momento de separación.

 

Mamá ya viene

(De 3 a 6 años. Zaza Pinson, Editorial Takatuka). Lisa es una peque que tiene un miedo muy común entre los niños que empiezan el cole: ser olvidados allí por sus papis, pero, ¿cómo se van a olvidar de su pequeño tesoro?

Mamá va al cole

(De 4 a 7 años. Éric Veillé, Editorial Blackie Little). Este libro es el mundo al revés, la mamá de la pequeña protagonista de la historia se queda a pasar con ella el día en el cole y ya ¡no sabe como decirle que se vaya!

Lo más importante del síndrome postvacacional en niños es que le demos la importancia que merece, que no lo dejemos pasar o minimicemos la problemática de la situación porque “sólo” son niños o son cosas de niños, o es simplemente que tiene mal carácter y está pasando una época de rabietas… Para ellos es muy complicado poner en palabras su sufrimiento y nos dan pistas con su tristeza, sus miedos, su irascibilidad…

¿Preparados para la llegada de septiembre?

 

Fuentes:
http://www.elconfidencialdigital.com/te_lo_aclaro/Existe-realmente-sindrome-postvacional_0_2771722809.html
Libros recomendados: https://www.boolino.es/es/libros-cuentos/no-quiero-separarme-de-mama/
https://www.boolino.es/es/libros-cuentos/mama-ya-viene/
https://www.boolino.es/es/libros-cuentos/mama-va-al-cole/
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2003/09/08/salud_personal/1063006460.html
https://tiquiaventuras.wordpress.com/2016/09/02/el-estres-infantil-que-es-como-detectarlo/

 

Periodista Ana SevillanoAna Sevillano

Soy Ana, periodista y profesora de Secundaria, de lo primero ejercí durante algún tiempo como coordinadora de una revista dirigida a profes y mamis y papis de niños de 0 a 3, de lo segundo no literalmente, pero sí he trabajado varios años como guía de museos en Madrid para niños. Momento en el que entré en contacto con los más pequeños ya que las actividades eran para criaturitas a partir de tres años. Sí, clases de 25 niños de tres años por un museo lleno de cosas que no se pueden tocar. Casi es más fácil desactivar una bomba. Sin embargo, esta experiencia fue muy especial, y por decirlo de alguna manera me ha marcado y ha convertido en la mamá que soy hoy. Porque sí, ¡ahora soy mamá!, quizá una mamá con más errores que aciertos, pero soy ni más ni menos la que le ha tocado a mi peque. Espero que mis artículos despierten vuestra curiosidad y si queréis leer más de mí estoy en treintamami.

2 comentarios en “Preparados, listos… ¿ya?

  1. Mi hija comenzará el 15 de septiembre la escuela infantil, le faltará un mes para cumplir los 3 años. El período de adaptación que le ha tocado es corto, o más bien nulo. Comenzará viernes 2 horas, para luego llegar lunes y hacer toda la jornada de 9 a 13. No sé como lo llevará ya que hemos estado juntas desde que nació, se lo explico y parece que sí que quiere ir al cole, pero claro, los temores están ahí. No sé como podría ayudarla, supongo que cuando llegue el momento se verá.
    Me ha gustado mucho tu artículo.

    1. ¡Hola, Paula!

      Hay muchos peques que empiezan el cole con mucha ilusión y se adaptan bien. Si se pone hincapié en todo lo que va a aprender, los amigos que va a hacer… ¿Quién no querría empezar la escuela? Es normal que te preocupes, ¡forma parte de ser madre! Como dices, ya lo irás viendo ;).
      Mucho ánimo con la peque y muchas gracias por tu comentario.

      Un abrazo

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