¡Por fin somos abuelos!

Abuelita y abuelito olvidad el ejemplo de vuestros abuelos. Vosotros sois jóvenes (todo el mundo lo dice), os interesáis por vuestra época, y esto no ha de cambiar con el nacimiento de ese pequeño ser maravilloso y tan inquieto que es vuestro nieto.


¿Qué se aprende?

Con los consejos de este libro sabréis cómo: • recuperar los placeres olvidados de la lactancia, incluido el calienta-biberones y la cuna de viaje, • mimar a vuestro nieto sin enfadaros con sus padres, • estar presentes sin invadir su territorio (¡y sin dejaros invadir!), • permanecer jóvenes siendo abuelos, • ¡y, sobre todo!, atesorar los recuerdos de infancia que el niño no olvidará jamás




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