Mi hijo es un vago

«Mi hijo se despierta a mediodía cada fin de semana y es incapaz de recoger la ropa de su habitación». «Apenas dedica tiempo a estudiar y, sin embargo, se pasa horas chateando». «Con su actitud no me sorprende que acumule los suspensos»… Éstas son sólo algunas de las quejas que se oyen con frecuencia entre los padres. Su malestar al reconocer que sus hijos son unos vagos suele impedirles afrontar la situación con claridad y sentido común. • ¿Es la pereza un desarreglo emocional? ¿Una propensión innata? • ¿A qué edad puedo pedirle que ponga la mesa o se vista solo? • ¿Cómo se logra una sólida motivación que le permita proponerse objetivos y esforzarse por ellos? • ¿De qué manera determina al niño una educación blanda y protectora en exceso? • ¿La culpa siempre es de los padres? • ¿Cómo influye el estrés en los niños?


¿Qué se aprende?

Este libro necesario de Luciano Montero, asesor psicológico y colaborador fijo de la revista Ser Padres Hoy desde 1987, ayuda no sólo a entender el problema -hábitos poco saludables, métodos de disciplina inconsistentes, desconexión entre la escuela y la familia…-, sino que brinda herramientas educativas para prevenir y remediar un asunto complejo presente hoy en muchos hogares.




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