Uno de los errores más comunes que nos encontramos a día de hoy en la educación es la sobreprotección de los niños.

Es considerada como un estilo educativo con en el que los padres pretenden evitar la frustración y el sufrimiento de sus hijos,teniéndoles dentro de una burbuja y actuando de la siguiente manera:

Los niños aprenden de los errores, de los conflictos y los problemas. Muchas veces los padres al no querer verles sufrir y enfrentarse a los fracasos, se anticipan a sus deseos y no les dejan resolver los conflictos por sí mismos.

El niño necesita sentirse querido y cuidado pero hacerlo de una manera extrema puede perjudicar más que beneficiar. No se puede mantener al niño tan protegido de tal manera que se  convierta en el centro de todas las atenciones y  se le oculten los peligros.

sobreproteccion

Las prisas, el deseo de que los niños disfruten de su infancia, el afán de perfeccionismo son factores que llevan a los padres a anticiparse en la satisfacción de las necesidades de sus hijos y a evitarles cualquier contratiempo. Por ello, las hacen antes que dejarles a ellos mismo.Por ejemplo, los adultos no dejan  comer solo  al niño porque hay prisa para que acabe o el adulto no quiere que se manche. Son conductas que impiden al niño alcanzar la autonomía.

Otras veces la razón es porque hay padres que desconocen lo que se le puede exigir al niño y fomentan conductas más infantiles de lo que le corresponde por su edad

El problema viene cuando los padres no pueden mantener la burbuja de protección en la que introducen a sus hijos, y cuando la burbuja estalla, se encuentran  con niños sin recursos, sin habilidades, menos seguros y no tan felices como se pretendía.

Consecuencias de la sobreprotección

Lejos de ayudarle a crecer y evolucionar de una manera óptima si se sobreprotege al niño conseguiremos:

Como evitar la sobreprotección

Está en mano de los padres evitar la sobreprotección y las conductas que esta provoca en los niños. Por ello, es importante que ambos padres estén de acuerdo y no llevar a cabo distintos estilos educativos. Algunas pautas son las siguientes:

Dar cariño, no sobreproteger

Dar besos, abrazos y estar a su lado no es sobreproteger. Es dar cariño. Hablar con tu hijo, escuchar sus problemas, buscar soluciones conjuntamente, dialogar y no castigar, hablar en vez de gritar, explicar por qué no debería haber actuado así en vez de castigar no es ser sobreprotector. Es educar con cariño y trasmitir valores.

autor1-e1445339202252Autor: Borja Quicios

Licenciado en Psicología con especialidad en Educación por la Universidad Autónoma de Madrid. Máster en Psicomotricidad Vivenciada y Coach educativo. Autor y fundador del blog Padreehijos.

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