Niños rebeldes

 

Os dejamos algunas pautas que hemos aprendido para ayudar a nuestros hijos
Os dejamos algunas pautas que hemos aprendido para ayudar a nuestros hijos

Niños rebeldes

Marcos nos desobedece, lo hace  de manera continua, cada día nos muestra su lado más rebelde. Lo hace a la hora de pedirle que recoja los juguetes, que se ponga la chaqueta antes de salir de casa, etc.

Hemos estado preguntando y parece ser que en niños de 3 a 4 años es normal este comportamiento. Están en una etapa que dependen menos de nosotros y su sentido de identidad es más fuerte, este es el motivo por el que se muestran más rebeldes. Otra razón es que están en pleno proceso de controlar sus impulsos, con la edad que tienen esto les llevará tiempo y a nosotros paciencia.

Es difícil “discutir” con Marcos, se cierra en banda y no nos da opción de hacerle entrar en razón. Algunas veces llega a ser desesperante, sobre todo cuando adopta esta actitud en público.

Una amiga que es psicóloga nos ha dado varios consejos que hemos empezado a seguir y la verdad que nos están ayudando, os los dejamos.

El primero es ser comprensivos, hemos de intentar demostrarle que estamos de su lado, que lo queremos, abrázalo y háblale de forma tranquila y sosegada, hemos de ser amables y a la vez firmes.

También nos ha comentado que establezcamos límites y muy importante, que él sepa cuáles son. Límites del tipo, no se pega por ejemplo. La mayoría de las veces lo hace porque se siente relegado, intenta incluirlo en la actividad que estés realizando, que se sienta parte de ella.

Cuando nuestros hijos entran en esta dinámica en lugar de fijarnos en lo mal que hace las cosas, debemos señalar también las ocasiones en las que actúen de manera correcta.

Gracias por poner la mesa, por recoger tus juguetes, por traer aquello…

Hemos de reforzar el buen comportamiento, disciplinar a nuestro hijo no es controlarlo, es enseñarle a controlarse a sí mismo.

Cuando veamos que se acerca el momento en el que va a perder el control lo mejor es pedirle que se calme y ayudarle en este proceso. Una buena idea puede ser crear un lugar para pensar, un sitio cómodo y tranquilo. Le animamos a meditar en lo que está pasando y una vez se calme retomamos la conversación.

Tenemos que ayudarlo a  tener confianza en sí mismo, hemos de darle oportunidades de que tome sus decisiones, si queremos que se vista dale  dos opciones y respetemos su decisión.

Algunas veces es más fácil pasar por alto el conflicto que enfrentarlo. Si le pedimos que se vista y su gusto no es como el nuestro ¿Qué problema hay?  Como decíamos, está dando forma a su personalidad.

Otro error que cometemos muchas veces es el de pedirle tareas que no puede realizar, hemos de cerciorarnos de que sabe hacerlo. Es importante dedicarle tiempo a enseñárselas. En algunas ocasiones ese acto de rebeldía esconde una incapacidad para realizar una tarea compleja para él.

Todos estos consejos han sido de gran ayuda para nosotros, os los dejamos y esperamos vuestros comentarios al respecto.

Un abrazo

Padres Novatos

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