Familias bilingües, practica el segundo idioma

6 Consejos para familias bilingües

Familias bilingües, practica el segundo idioma

¿Debemos enseñar a nuestros hijos de pequeños solo el idioma dominante del país o también una segunda lengua? En muchos países es normal que haya varias lenguas de uso común, aparte del idioma oficial. En estos casos, se debe fundamentalmente a la herencia cultural de los padres y del pasado, y la historia de diferentes lugares dentro del país. Pero también es verdad que cada vez nos encontramos con más frecuencia padres bilingües -o al menos uno de ellos- en países donde lo normal es hablar solo una lengua principal, dispuestos a transmitir sus conocimientos a los peques desde edades tempranas.

Pronto llegan las vacaciones de los niños y es un buen momento para aprovechar y dedicarle más tiempo a la enseñanza y práctica de nuevos idiomas. Lo principal es hacerse un plan y marcarse unos objetivos. ¿Qué nivel de fluidez tienen? ¿Saben ya leer y escribir o solo hablar? ¿Quién va a hablar inglés y en qué momento? Todas estas preguntas debemos contestarlas antes de crear el plan y llevarlo a cabo. A lo mejor, todavía son muy pequeños y están en la fase de escuchar, comprender y hablar o quizás ya interactúan incluso con otros niños en un segundo idioma. No importa el punto donde nos encontremos, lo importante es seguir, de forma coherente y sin presionarles, para que el aprendizaje sea lo más natural y ameno posible. Eso sí, “sin prisa pero sin pausa”.

Debido a las circunstancias cada plan y objetivos serán diferente, pero hay una serie de consejos comunes para que todas las familias apliquen:

Nuevas palabras semanales

Cada semana, deja a tu hijo escoger un tema. Colores, animales, comida, deportes… Da igual lo que sea. Todo es importante e interesante, y darle la oportunidad de escoger le llenará de entusiasmo y de sensación de autonomía respecto al aprendizaje del idioma. Durante esa semana se tratará de usar ese tema en las actividades que se hagan, y hay muchas formas diferentes. Se pueden usar fotos y escribir frases debajo –en el frigorífico por ejemplo, así lo ven todos-, contar una pequeña historia por las noches…

Día de pelis bilingüe

Si hay algún día que hace peor tiempo para salir o simplemente os sentís inspirados de hacer jornada de cine, aprovechad y escoged una película para ver en familia. Acompañadla de palomitas o una comida típica anglosajona, y ¡que no se os olvide poner el idioma original y los subtítulos! Es una forma entretenida y amena de practicar y, sobre todo, de ir acostumbrando el oído a las palabras, acentos y expresiones diferentes.

Apps de enseñanza de idiomasfamilias bilingües. App para practicar el segundo idioma

Con apps divertidas y educacionales su hijo puede aprender inglés, francés, chino o cualquier otro idioma sin moverse del país, cuando quiera y donde quiera. Disfrutar de mini-juegos, ejercicios de escritura, canciones y videos. Podéis imprimir también material adicional y encontrar actividades divertidas para toda la familia.

Quedadas con otras familias bilingües

Si conocen a alguna otra familia o niños que están practicando o están interesados en un segundo idioma, planificad actividades de ocio con ellos es una gran idea. Nuestros hijos, al ver que otros niños están interesados también en aprender otro idioma, se sentirán más comprendidos y las ganas y ánimo de practicar aumentarán. No se trata de quedar para dar una clase de inglés, sino de hacer cualquier actividad juntos como ir a la piscina, picnic en el parque o un paseo por la ciudad, pero introduciendo el idioma en juegos o pequeñas conversaciones. Sin duda los niños progresan más a través del juego.

Música y acción

Muchas veces andamos tarareando o cantando canciones en otro idioma, sin ni siquiera conocer la letra o lo que quieren decir; el caso es que nos gusta. Es tan sencillo aprender con música que solo hay que buscar las lyrics y poner subtítulos para ir viendo lo que dicen. De esta forma no solo se practican habilidades auditivas y lectoras, sino que también se aprenden un montón de formas de hablar y nuevas expresiones que quizás en clases teóricas no se utilizan. Cuando vayáis en el coche o mismamente estéis en casa, poned canciones divertidas en otro idioma, ¡tarde o temprano tus hijos empezarán a cantar en otro idioma sin darse cuenta!

No vale rendirse

No es fácil aprender un nuevo idioma, ni se aprende de un día para otro, ni en pocos años se consigue. Es una tarea que requiere dedicación, ilusión y esfuerzo. Sí es verdad que hay formas de hacerlo más sencillo, ameno y divertido, pero dedicarle tiempo es fundamental. No es el fin del mundo si se quedan un poco detrás de sus metas. La importante es no perder la vista de su objetivo y seguir practicando y, sobre todo, no perder las ganas ni la ilusión de seguir aprendiendo.

 

Confundadora de LingokidsMarieta Viedma es una apasionada del aprendizaje de idiomas y de la educación en las primeras etapas del desarrollo infantil. Es cofundadora de Lingokids, la mayor plataforma móvil de aprendizaje de idiomas para niños de entre 2 y 6 años.

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