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Cuentos infantiles: la importancia de contarles cuentos

Los padres estamos tan saturados que no dedicamos tiempo a leerles cuentos infantiles antes de dormir. Sobre todo en ésta época tan competitiva la principal  función que se le suele atribuir a leerles cuentos a nuestros hijos es la de inculcarles amor por la lectura, que es por supuesto una función muy importante.

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Efectivamente, fomentar la lectura y el amor por los libros en nuestros hijos es determinante ya que el interés que les despiertan las historias mágicas y llenas de aventura plasmadas en esas páginas aumentan sus ganas de conocer más relatos, por eso es fácil que acaben amando la lectura.

El niño aprende más palabras, su vocabulario es más amplio y este aspecto le ayudará muchísimo posteriormente, porque podrá leer mucho mejor y por consiguiente tener un mejor desempeño escolar, y  como veremos en este  post existen otras funciones muy importantes y desconocidas para muchos padres  os la contare brevemente .

“A lo largo de la Historia  de la Humanidad los relatos  breves, los cuentos, las metáforas  o las parábolas han venido desempeñando un papel significativo en el aprendizaje a todos los niveles, desde la vida cotidiana a los aspectos más sagrados”

Cuando el niño lee o escucha un cuento popular, pone en juego el poder de su fantasía y, en el mejor de los casos, logra reconocerse a sí mismo en el personaje central, en sus peripecias y en la solución de sus dificultades, en virtud de que el tema de los cuentos le permiten trabajar con los conflictos de su fuero interno. La función terapéutica de los cuentos populares, como veremos es  que  aportan importantes mensajes al consciente, preconsciente e inconsciente, sea cual sea el nivel de funcionamiento de cada uno en aquel instante. Al hacer referencia a los problemas humanos universales, especialmente aquellos que preocupan a la mente del niño, estas historias hablan a su pequeño yo en formación y estimulan su desarrollo.

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Los cuentos que provienen de la tradición oral abordan el mismo tema: la sublimación de los conflictos emocionales y los problemas existenciales que aquejan a los niños. Si bien existen libros pedagógicos que ayudan a desarrollar las funciones cognoscitivas del niño, existen también libros que ayudan a superar los traumas psicológicos por medio de la ficción y el lenguaje simbólico, que representa cosas que no están al alcance del entendimiento humano.


“Los relatos breves nos ofrecen una forma de ver y de entender el mundo desde una luz nueva. Los relatos que nos hacen mella constituyen esencialmente cambios de encuadre, lo que nos hace cuestionarnos nuestro mapa habitual del mundo y hacernos salir de nuestro pensamiento limitado a fin de aprender y descubrir nuevos aspectos” .

En todas las épocas las religiones, la filosofía, la ética,… han hecho uso de los cuentos para sus propósitos instructivos o morales. Y éstos tan sólo son algunos de los beneficios que tiene esta actividad, te puedo mencionar más:

Escuchar cuentos hace a los niños más reflexivos, ya que en éstos siempre encontraremos un mensaje que los lleve a comprender la forma en que deben actuar y comportarse, a saber distinguir entre lo bueno y lo malo.

Les ayuda a combatir sus propios temores. En muchos de los cuentos el niño se puede identificar con las emociones de los protagonistas, y el conocer el desenlace y lo que le va ocurriendo a lo largo de la historia, supone tener argumentos para afrontar sus propios miedos, con una sensación de mayor control.

El cuento es una de las bases para el desarrollo intelectual del niño, al contarle una historia podemos lograr que entienda las cosas con más rapidez, que su cerebro trabaje con mayor certeza.

Se estimula su memoria y sus ganas de expresarse.

Desarrolla y amplía las capacidades de percepción y comprensión del niño

Amplían su sensibilidad.

El niño se siente feliz porque su padres están con él, dedicándole un tiempo para atenderlo y mimarlo. Es una de las cosas que más valora el pequeño.

Los niños a quienes sus padres frecuentemente les leen cuentos, saben escuchar y poner a tención, elementos muy necesarias para un buen aprendizaje.

Es una medida muy efectiva para tranquilizar a los niños sobre todo cuando los vemos muy inquietos y/o ansiosos.

Les ayuda a conciliar el sueño y les prepara para que descansen como es debido.

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A través del cuento podemos llegar a relacionarnos tanto con nuestros hijos, que podemos ganarnos su confianza para que así como nos cuentan sobre las cosas cotidianas que les suceden también sobre situaciones difíciles que estén viviendo, pudiéndolos orientar y apoyar.

A través de lectura de cuentos nuestros hijos pueden aprender sobre historia, la vida humana y animal; letras, colores, números, palabras en otro idioma, etc. sin que les resulte aburrido.

¿ Cómo contarle cuentos a tus hijos ?

  • Elije un lugar cómodo y suficientemente iluminado para leer.
  • Procura que el momento de leerle a tu hijo sea mágico, hacerlo un rito que tanto él como tú esperen con ansia y agrado.
  • Cuenta el cuento con alegría y entusiasmo para que atraigas la atención del niño, logre comprender la historia, y capte el mensaje. Y cuando el niño te pida que vuelvas contárselo, debes hacerlo con la misma emoción.
  • Permite que conforme se este contando el cuento, el niño pueda ver las ilustraciones.
  • Mientras lees fíjate en las reacciones del niño y sus movimientos, y si es necesario haz pausas todas las veces que sea necesario para escuchar sus preguntas o para comprobar si está entendiendo el relato.
  • Deja que el niño participe lo más posible, tanto a la hora de elegir el cuento a leer (te puede dar muchas pistas esa elección, sobre sus intereses o preocupaciones), como a la hora de las interrupciones.
  • Cuando el niño esté cansado no lo obligues a continuar, ya que dejará de ser una actividad gratificante para él.
  • Algunas veces lean cuentos y otras escúchenlos, esto además de ser diferente te ubicará a la altura del niño que escucha, y eso creará una corriente afectiva y de gran complicidad entre los dos.
  • En otro momento del día, pídele a tu hijo que dibuje alguno de los personajes o escenas del cuento que hayan leído el día anterior.
  • Eso trazos que pueden parecerte garabatos tienen grandes mensajes, ya que allí quedarán expresados los miedos, las expectativas y los intereses que le mueven.
  • Otra forma de saber su reacción hacia el cuento es hacerle preguntas al niño relacionadas con el relato, como por ejemplo si le gusto, que le pareció, quienes estaban en el cuento, etcétera.

Es cierto que los padres en su mayoría y por cuestiones de trabajo no disponemos de mucho tiempo para nuestros hijos, y lo único que queremos al final del día es llegar a casa y descansar; sin embargo como habrás comprobado con el uso de los cuentos   existen otras formas que también nos pueden ayudar a relajarnos como  leerles a nuestros hijos y fomentar esos vínculos tan mágicos entre el cuento , tu y tu hijo.

Recupera los hábitos de las generaciones pasadas y cuéntale cuentos a tus hijos. Ellos nunca olvidarán ese regalo tan maravilloso que les diste con tu presencia  antes de dormir.

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Ana Chico Lozano es Terapeuta Psicoproyectiva, especializada en desarrollar  la adecuada utilización de los tres tipos de pensamientos humanos, la inteligencia racional, la emocional y la exploratoria. Forma parte del equipo profesional de Cuidado Emocional.

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